La NASA ha aplicado el principio de lo mejor de cada casa, junto con el muy realista aprovechar lo que se pueda, para configurar su nuevo sistema de transporte espacial, las naves y cohetes que sustituirán a los actuales transbordadores. La idea de las cápsulas que llevaron a los astronautas a la Luna en el programa Apolo y que tanta eficacia han demostrado siempre en el sistema espacial ruso; motores del colosal cohete Saturno; propulsores de los transbordadores e incluso su depósito principal de combustible,
son elementos que se combinan en el nuevo proyecto estadounidense Constellation. Sin embargo, sus vehículos -las cápsulas Orion y los cohetes Ares- serán tecnológicamente mucho más avanzados que sus predecesores. Algunos elementos del sistema se están ensayando ya. En noviembre comenzarán cuatro meses de trabajo con partes del nuevo motor J-2X, heredado del J-2 del Saturno desarrollado por Rocketdyne, que se instalaron la semana pasada en un banco de pruebas del Centro Espacial Stennis (Misuri).

No hay comentarios.:
Publicar un comentario